La costera de bonito no termina de despuntar, llevándose la peor parte la flota de cacea | El Diario Montañés
La costera de bonito en Cantabria no termina de despegar y la flota de cacea es la más afectada, con descensos en capturas y precios desde el inicio de la campaña. La primera referencia llega desde el puerto de Santoña, donde el viernes 24 se desembarcaron 24.000 kilos de bonito, procedentes del barco de vivero Collado Lindo (base en Colindres). En la lonja se subastaron piezas grandes y recortadas (medianas) a una media de 3,80 euros por kilo, un nivel considerado bajo por la Cofradía de Santoña, cuyo patrón mayor, Miguel Fernández. Fernández advierte que la situación puede empeorar: para la flota pequeña “vuelve a castigar” y el sector de cacea arrastra una “nula campaña” del verdel. En tierra, el segmento de cacea regresa con cantidades de 200 a 300 kilos tras 4-5 días, sin cubrir el gasto del gasóleo. Para el próximo lunes se prevén subastas de tres embarcaciones con entre 25.000 y 30.000 kilos cada una, aunque con precios por debajo del año pasado.






