Mel Gibson compró una isla paradisíaca por 15 millones de dólares a pesar de que los descendientes de una tribu se opusieron: construyó una bolera privada
Mel Gibson compró en 2005 la isla de Mago, en Fiyi, por unos 15 millones de dólares, un territorio de aproximadamente 2.160 hectáreas, con la intención de crear un refugio privado alejado de la atención mediática. La operación contó con autorización de las autoridades fiyianas, pero reavivó una disputa histórica: descendientes de los antiguos habitantes se opusieron y reclamaron derechos sobre la tierra, argumentando que sus antepasados fueron expulsados en el siglo XIX. En el enclave, Gibson impulsó cambios llamativos, como una bolera privada de ocho pistas, cuyo equipamiento fue transportado en barco. Mientras la comunidad evaluaba posibles acciones legales, la transacción fue defendida como ajustada a procedimientos, y Gibson dijo que buscaba preservar el entorno natural.






