Acaba la reurbanización de la calle Marina, en la Sagrada Familia, a poco más de una semana de la visita del Papa a Barcelona
La reurbanización de la calle Marina, en la Sagrada Família, concluyó a poco más de una semana de la visita del Papa a Barcelona, con la ciudad priorizando seguridad, movilidad y espacio público. Las obras, de ocho meses, costaron dos millones de euros y crean una doble manzana continua frente al templo, con un trazado circular que desvía el tráfico de Marina y aleja la vía de la fachada. El Ayuntamiento afirma que la intervención facilita el encaje urbano entre la Sagrada Familia y la plaza Gaudí, y forma parte del Plan de Acción del Espacio de Gran Afluencia (EGA) hasta 2027, con 37 actuaciones. El distrito de l’Eixample reporta haber ejecutado cerca del 80% de esas medidas y reforzado la presencia de agentes cívicos, con cuatro más en la mañana y dos en la tarde. La Sagrada Familia recibió 4,8 millones de visitantes el año pasado. El plan también impulsa actividades familiares como Juguem a les places, que se extenderá con más frecuencia hasta el 15 de noviembre. El objetivo es equilibrar turismo y calidad de vida para vecinos y visitantes.







