Pablo Neruda, poeta y premio Nobel de Literatura: "El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él"
Pablo Neruda, poeta y premio Nobel de Literatura, resignifica su frase sobre el juego al señalar que “el niño que no juega” deja de ser niño, mientras que el adulto que no juega pierde al niño interior. El artículo lo ubica en el marco de Confieso que he vivido, memorias que Neruda terminó en los últimos años de su vida y que se publicaron póstumamente, editadas por su viuda Matilde Urrutia. Allí, además de episodios políticos y personales, aparece una defensa de la imaginación y la capacidad de asombro: Neruda escribió que construía sus casas “como un juguete” y jugaba en ellas. El texto agrega datos biográficos: nació el 12 de julio de 1904 en Parral, creció en el sur de Chile, conoció a Gabriela Mistral en Temuco y obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1971. También menciona Odas elementales (1954), donde celebra objetos cotidianos.






