Trabajar en la construcción de los estadios del Mundial y los Juegos de Brasil nos dio el escaparate definitivo" | El Diario Vasco
La empresa donostiarra Lanik, especializada en las “pieles” tecnológicas y envolventes ligeras de grandes proyectos arquitectónicos, atribuye su expansión global a una patente clave y, sobre todo, al “escaparate” de Brasil. Según la compañía, en 1989 desarrolló la malla espacial, una estructura de acero tridimensional muy ligera que permite cubrir espacios enormes sin columnas, con piezas fabricadas en origen, desmontadas, atornilladas en obra e izadas; después incorporaron vidrio o madera. La internacionalización se aceleró desde 2011, tras trabajar en el Mundial y los Juegos Olímpicos de Brasil, incluyendo varios estadios y el arena de Río. Lanik cuenta con cerca de 90 trabajadores, ingeniería en Donostia y fábrica en Asteasu, con software propio. Busca pasar de 30 millones de euros de facturación hacia 50 millones en cinco o seis años.





