La historia del auténtico coche de Batman comprado por un dólar y vendido por 4,2 millones
La historia del “auténtico coche de Batman” se remonta a la necesidad de producir un vehículo futurista para la serie de TV de ABC, con un plazo de apenas tres semanas antes del rodaje. A finales de 1965, el productor William Dozier contactó a George Barris, quien encontró la solución en el Lincoln Futura, un prototipo único encargado por Ford (Lincoln) una década antes al diseñador italiano Ghia, con una inversión de 250.000 dólares (216.000 euros) en su época. El modelo debutó en el Salón de Chicago de 1955 con una cúpula doble de plástico inspirada en cabinas militares. Tras apariciones cinematográficas, el prototipo quedó almacenado y con baja utilidad para Ford. Barris gestionó su transferencia legal como un regalo: pagó un dólar simbólico, con la condición de mantenerlo fuera de vías públicas. La narrativa continúa con su posterior uso para la serie, ligado a una “carambola” de producción.





