Las cinco funciones esenciales de un neumático más allá de la adherencia
Más allá del agarre, un neumático cumple funciones clave en el comportamiento del auto porque es el único punto de contacto con la carretera. Primero, trabaja como “primera suspensión”: su estructura flexible y el aire interior absorben impactos y limitan vibraciones que podrían llegar al habitáculo; para ello importan la presión correcta y el perfil adecuado. Segundo, transmite fuerzas de seguridad: habilita el trabajo del ABS, control de tracción y ESP al convertir la potencia y el frenado en adherencia, incluida la lateral para maniobras precisas en mojado o frío. Tercero, soporta la carga según índice de carga y código de velocidad, a menudo con especificaciones XL en SUV y electrificados. Cuarto, influye en el consumo por resistencia a la rodadura (hasta 20%). Quinto, filtra ruido y vibraciones para el confort.






