Los coches modernos saben dónde conduces, cómo frenas y cómo aceleras: el problema es quién más lo sabe
Un estudio de la Universidad Northeastern, en colaboración con Consumer Reports, advierte que los coches modernos pueden actuar como una fuente masiva de datos para terceros, además de registrar información para su propio funcionamiento. Los investigadores monitorizaron el tráfico de red de 21 vehículos nuevos y 30 aplicaciones complementarias para identificar quién recibe esos datos tanto estando el coche aparcado como circulando. Con una jaula de Faraday para aislar la conectividad inalámbrica, hallaron que 19 de 21 vehículos enviaron información a al menos un tercero y que más de la mitad contactó con dominios relacionados con publicidad, seguimiento o analítica. Aunque el tráfico estaba cifrado, pudieron seguir el destino de los datos. Ejemplos reportados incluyen un Cadillac Lyriq, un Chevrolet Blazer, un Lucid Air, un Tesla Model 3 y un Tesla Cybertruck, mientras que modelos como un Nissan Ariya, un Range Rover, un Mercedes EQS y un Buick Envista no contactaron con ninguno.





