Santana, nacer y renacer, o un viaje de sesenta años | El Norte de Castilla
El artículo reconstruye la evolución de Santana, ligada al “Plan Jaén” de la década de 1950, que buscaba transformar una provincia con industria casi inexistente. El 17 de julio de 1953, el general Francisco Franco firma el plan de colonización, electrificación e industrialización, apoyado en pantanos como el embalse del Tranco y en canales para regar campos secos. En ese marco, el 24 de febrero de 1955 nace en Linares “Metalúrgica de Santa Ana”, con un capital inicial de 3 millones de pesetas y el objetivo de fabricar 1.000 unidades de maquinaria agrícola. La empresa arranca con arados bajo licencia de una firma francesa, luego impulsa sembradoras con acuerdos suizos e intenta tractores (Skoda, Zetor y Deutz), vetados por el gobierno. Sí prospera la producción de cosechadoras: primero remolcadas, que llegan a copar casi la mitad del mercado nacional, y después autopropulsadas mediante un acuerdo de 1958 con Claeys (Bélgica). Utilizan motor diésel Rover fabricado en Linares bajo licencia.



