Guillermo Gaunas-Vivas, 32 años, dejó su trabajo diseñando juguetes para fabricar prótesis y sillas de ruedas en 3D: 'Nunca pensé que podría vivir haciendo el bien'
A sus 32 años, Guillermo Gauna-Vivas dejó su trabajo diseñando juguetes para dedicar su carrera a fabricar ayudas técnicas con impresión 3D. Todo comenzó cuando, con ocho años, vio una impresora 3D en una revista y se prometió que la tendría. Años después, compró la máquina para experimentar y crear, pero el enfoque cambió cuando organizaba un viaje a Kenia: buscó un hospital con pacientes amputados y, tras diseñar durante dos meses brazos protésicos—transportando cinco prótesis en su mochila—decidió replantear su vida. Así nació Ayúdame3D, que hoy desarrolla prótesis y sillas de ruedas infantiles impresas en 3D, con presencia en más de 70 países y un equipo de 12 profesionales y tres oficinas. Su motivación persiste al ver gestos cotidianos recuperados por los usuarios.






