Hay ciencia de la salud?
La pregunta “Hay ciencia de la salud?” se aborda mediante un recorrido filosófico e histórico sobre la relación entre sentirse bien y saber que se está sano. El texto parte de la analogía de Voltaire, quien comparó la libertad con la salud: ambas son capacidades frágiles que se notan cuando empiezan a perderse. Se sostiene que la salud suele pasar desapercibida mientras existe, y se cita a René Leriche para describir la “vida en el silencio de los órganos”. Luego se contrasta experiencia y conocimiento: Kant (1798) plantea que sentir salud no equivale a conocerla, y Canguilhem desarrolla esta distinción en su tesis médica de 1943 y en “Lo normal y lo patológico”. Se explica la crítica a la idea de continuidad cuantitativa entre normal y patológico, defendiendo que estar enfermo implica vivir de otra manera, con menor margen de tolerancia y nuevas normas.






