La paciente falleció sin registro de la actuación sanitaria, así que se admite la mala praxis
La paciente falleció sin registro de la actuación sanitaria, por lo que se admite mala praxis y se fija una indemnización a su familia. Según el texto, la Consejería de Sanidad de Castilla y León reconoce la falta de registro de lo ocurrido durante la atención y, en consecuencia, concede 84.077 euros en concepto de compensación. El caso se presenta como un escenario de responsabilidad por deficiencias en la documentación de la actuación sanitaria, elemento que habría sido determinante para la resolución administrativa. Aunque el artículo no detalla fechas del procedimiento ni el contexto clínico del fallecimiento, sí precisa el desenlace: el organismo competente admite la mala praxis y establece el monto indemnizatorio a favor de la familia.






