La paradoja de la cronofobia: el miedo al paso del tiempo nos hace envejecer más
Cronofobia: el miedo al paso del tiempo es una noción que la cultura popular ha elevado a tema de debate público y académico. No se trata de una etiqueta clínica, sino de una preocupación que, según análisis y obras de referencia, se ha filtrado desde el arte de las décadas de 1960 hasta la vida cotidiana contemporánea. Autores como Pamela Lee, en Cronofobia (2006), señalan que el temor al tiempo ha trascendido lo estético para convertirse en una forma de angustia existencial. Periodistas como Sergio Fanjul, en libros recientes, han ampliado la mirada al miedo al paso del tiempo como una experiencia de devaluación de la juventud y del envejecimiento. Entre las manifestaciones, la ansiedad ante el envejecimiento se relaciona con presión social y expectativas de rendimiento. Investigaciones señalan que el malestar psicosocial puede acelerar el envejecimiento biológico a través de procesos epigenéticos; la exposición a estrés crónico aumenta señales como la metilación de genes relacionados con el estrés. Recientemente, un estudio con 726 mujeres mostró que el temor al deterioro de la salud se asocia con envejecimiento epigenético acelerado medido por el biomarcador DunedinPACE, subrayando que la preocupación no es meramente cognitiva.







