Por qué una escalera y no una rampa? | La Gaceta de Salamanca
El Hospital de Salamanca inauguró este lunes un nuevo acceso a la ribera del Tormes: una escalera de madera diseñada por el Ayuntamiento que desciende desde la glorieta del Paseo de la Transición Española hasta el Bosque del Personal Sanitario, en el inicio del Parque Botánico de Huerta Otea. La inversión fue de 48.378 euros y reemplaza un muro que impedía el paso y obligaba a rodear hasta las escaleras del Puente del VIII Centenario. La obra responde a una demanda vecinal y forma parte de la estrategia municipal de humanización del entorno hospitalario, permitiendo a pacientes con movilidad suficiente salir de planta y a acompañantes, así como a transeúntes, disfrutar de la ribera. La opción de una rampa fue descartada por normativa y geometría: la Confederación Hidrográfica del Duero exige un impacto mínimo integrado al entorno natural, y la escalera supera un desnivel de 4,5 metros; una rampa con la pendiente del 6% obligaría a recorrer unos 75 metros y afectaría al dominio público hidráulico. La escalera se apoya en once pilares de madera, queda a más de 85 metros del cauce y a 27 del dominio hidráulico; ofrece pavimento antideslizante, barandillas y tres tramos.







