Secar cáscaras de mandarina al sol: para qué sirve, por qué lo recomiendan y cuáles son sus beneficios
Secar cáscaras de mandarina al sol puede convertir un residuo en varios productos útiles en casa. Tras lavarlas y dejarlas secar durante 3 a 4 días, se pueden triturar hasta obtener polvo fino o usarlas directamente. Una de las aplicaciones señaladas es como infusión digestiva y relajante: al hervir trozos en agua unos minutos, se prepara una bebida cítrica, atribuida al D-limoneno y a aceites esenciales con efecto digestivo y con posibles propiedades antiinflamatorias. También pueden emplearse como aromatizante natural en bolsitas o recipientes para cajones y armarios, o en difusores de calor para potenciar el olor. El texto añade que, una vez secas, las cáscaras pueden servir como limpiador multiusos al macerarlas en vinagre blanco durante varios días.







