El mercado bursátil estadounidense se está volviendo "demasiado grande para quebrar".
El mercado bursátil estadounidense se está volviendo “demasiado grande para quebrar” al ganar peso político por la centralidad de la renta variable en el ahorro y la jubilación. La tesis, que empieza a circular entre estrategas, sostiene que las autoridades podrían limitar el riesgo de un mercado bajista profundo y prolongado, dado que las acciones ya inciden en riqueza, consumo y seguridad financiera de los hogares. Eric Balchunas, estratega sénior de Bloomberg Intelligence, cita que alrededor del 55% de los estadounidenses posee acciones, y que podría acercarse al 80% a fin de década si programas públicos como “Trump Accounts” impulsan la inversión temprana. La Reserva Federal indica que la riqueza está muy desigualmente distribuida: en el 1% superior, negocios privados (41%) y acciones (32%) dominan; entre el percentil 25 al 50, las acciones apenas alcanzan 14%. Como el consumo explica ~70% del PIB, una caída relevante afectaría más a hogares con mayores activos.






