Julio, un mes de alta volatilidad; agosto, en la misma dirección
Julio se caracterizó por una volatilidad “extraordinaria” en los mercados financieros, impulsada principalmente por el deterioro del entorno geopolítico. Aunque a finales de junio se alcanzó una tregua de 60 días en el conflicto de Medio Oriente, se rompió pocos días después y en julio continuaron los ataques. El efecto se reflejó en el petróleo: el WTI, que había bajado hacia los 80 dólares por barril, volvió a aproximarse a los 100 dólares, reavivando temores de inflación y crecimiento. Al mismo tiempo, la temporada de resultados del S&P 500 ofreció sorpresas positivas en especial en grandes capitalizaciones. Agosto arranca con un patrón similar: el 3 de agosto, Trump anunció avances para reanudar negociaciones por Ormuz y la mayoría de empresas ya superó estimaciones.






