La flota gaditana de arrastre vuelve al mar mientras el cerco apura sus últimas semanas antes del paro biológico
La flota gaditana de arrastre retomó la actividad tras la parada temporal del 31 de octubre, después de 46 días de inactividad. Los barcos navegan ya hacia el caladero del Golfo de Cádiz. Estas paradas biológicas, previstas cada año, buscan proteger recursos marinos y favorecer la reproducción. Durante el periodo, los armadores realizan mantenimiento y los marineros descansan. Para compensar pérdidas, la Junta de Andalucía contempla ayudas, con un máximo de unos 4 millones de euros, para paradas vinculadas al Golfo de Cádiz, tanto para armadores como para tripulantes. Pescadores señalan que las ayudas llegan “cuatro, cinco o seis meses más tarde”. El cerco estará parado del 1 de diciembre al 31 de enero y la captura del pulpo ya acumuló 77 días suspendida.




