Project Eleven prueba solución para proteger BTC de computación cuántica, pero activos de Satoshi no están seguros
Project Eleven anunció una demostración técnica para proteger bitcoins vulnerables ante la computación cuántica mediante pruebas de conocimiento cero, buscando habilitar la recuperación sin revelar datos privados. El prototipo está orientado a monedas “afectadas por un Q-Day” —momento hipotético en que una computadora cuántica podría ejecutar el algoritmo de Shor—, y se presenta como complemento parcial de BIP-361, publicado en abril por Jameson Lopp y otros cinco autores. BIP-361 propone congelar gradualmente monedas expuestas si los propietarios no migran a esquemas más seguros. La novedad reduce el carácter irreversible: en vez de congelamiento permanente, las pruebas permitirían que el propietario legítimo demuestre control y recuperen fondos. Sin embargo, subsiste una limitación: los bitcoins más antiguos, minados antes de 2012 e incluso los atribuidos a Satoshi Nakamoto, quedarían fuera del mecanismo.







