Saben administrar una "economía bimonetaria"
El análisis describe una economía bimonetaria en Argentina y las tensiones que genera. En la práctica conviven dos monedas: el peso argentino y el dólar, que funciona como reserva de valor y medio de ahorro ante la inflación, mientras la mayoría de transacciones diarias se realizan en pesos. Para compras registrables como viviendas o vehículos, se prefiere el dólar. Tras la mega devaluación de diciembre de 2023, la política económica intentó un crawling peg con ajustes mensuales del 2% y luego del 1%, buscando estabilizar precios, pero la inflación y la mayor tenencia de dólares persisten. Se critica la ausencia de un plan fiscal y monetario sólido y la apertura comercial rápida que externaliza capitales, complicando la estabilidad y el crecimiento. El texto señala la dificultad de sostener una relación de cambio coherente y una tasa de interés real entre pesos y dólares.






