Vero, dueña de 97 trasteros: "Facturamos 4.500 € al mes por centro, y solo 1 tuvo una inversión inicial de 100.000 €"
El mercado español de trasteros vive un “muy buen momento” impulsado por la falta de espacio en las viviendas. Desde la pandemia, el número de estos centros ha crecido un 10% por encima de la media europea, con Madrid y Barcelona como principales focos y un interés creciente de inversores por su coste menor que otros activos y por ingresos recurrentes. Verónica, conocida como Vero, inició el modelo en 2015 tras detectar la necesidad en edificios urbanos sin zonas de almacenamiento. Su estrategia prioriza ubicaciones dentro del núcleo urbano, incluso reutilizando locales como antiguos supermercados. En un centro de 400 m² con ~100 trasteros, invirtió ~100.000 euros; factura alrededor de 4.500 €/mes y asume unos 2.000 €/mes en gastos fijos, apoyándose en automatización y gestión remota. Declara contar ya con más de 97 trasteros.







