Así conquistó Noruega el Mundial más allá del fútbol
Noruega regresó al Mundial 2026 después de 28 años sin disputar una Copa del Mundo y, con Erling Haaland al mando, se convirtió en protagonista tanto dentro como fuera del campo. El relanzamiento se apoyó en una estrategia de imagen previa al torneo: sus fotografías oficiales, entre ellas una en una playa de los fiordos de Oslo con el equipo caracterizado como vikingos, destacaron entre las mejores del certamen. En el Grupo I compartió espacio con Francia, Senegal e Irak, superó la fase de grupos y llegó a cuartos de final ante Inglaterra, aunque cayó en un partido descrito como envuelto en polémica. Durante toda la competición, cada gol noruego activó el “remo vikingo”: miles de aficionados sincronizaban el movimiento en gradas que se transformaban en un barco. Tras la eliminación, la celebración continuó incluso en el aeropuerto. En su vuelta a Oslo, la Fuerza Aérea Real Noruega escoltó el avión y 90.000 personas se reunieron en las cercanías del Palacio Real. El príncipe heredero Haakon Magnus marcó el ritmo con el tambor y la plantilla, en autobús descapotable.




