Aumenta la preocupación de los mariscadores gallegos por la elevada mortalidad de ostras y mejillones
La mortalidad de mejillones y ostras se está incrementando en las rías gallegas, elevando la preocupación de mariscadores y productores. El caso más delicado se sitúa en la ría de Arousa, donde se han localizado mejillones muertos a unos dos metros de profundidad. Los datos apuntan a cambios en salinidad y temperatura: durante el invierno de 2026, la estación de Cortegada registró valores por debajo de 10 partes por mil durante cinco días seguidos, con mínimos de 5, frente a una tolerancia del mejillón gallego de alrededor de 12. El descenso se atribuye a diez borrascas consecutivas en 45 días. Además, la caída de producción (de 231.973 toneladas en 2022 a 190.407 en 2023) se suma al estrés por calor. En referencias internacionales, Japón reportó descensos de hasta 90% en cultivos de ostras.






