El Foro Económico Mundial redefine la energía como un factor estratégico de competitividad y resiliencia
La Reunión de Estrategia Industrial del Foro Económico Mundial, celebrada en Múnich, concluyó que la energía se consolidó como un factor estratégico para competitividad y resiliencia ante shocks de suministro, en un contexto marcado por la alteración del conflicto del estrecho de Ormuz. Los participantes compararon el impacto con una crisis similar a la del petróleo de 1973 y coincidieron en que la energía dejó de ser solo un gasto operativo para tratarse como infraestructura crítica a proteger. En las conversaciones se remarcó la necesidad de carteras diversificadas y aprovisionamiento alternativo, aunque el principal freno no sería la generación sino los cuellos de botella de redes: escasez de transformadores y demoras en permisos. El informe también citó casos como Equinor y Eskom para ilustrar tensiones entre rentabilidad, transición climática y efectos sociales.






