Líbano, el principal damnificado del conflicto en Oriente Medio
El Líbano emerge como el principal damnificado del choque entre Irán y EE. UU., agravado por la invasión terrestre de Israel y una escalada que incluye ataques en el sur libanés. Desde el 28 de febrero, fecha de la ofensiva dirigida contra Irán, y la invasión israelí iniciada el 2 de marzo, Hizbulá respondió atacando Israel y el Estado hebreo lanzó operaciones en el sur. Un memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán abriría una nueva etapa de cese de hostilidades, aunque Israel lo rechazó al poco de entrar en vigor. El presidente libanés, Joseph Aoun, defendió que las decisiones de guerra y paz estén bajo la autoridad del Estado y pidió acelerar la reconstrucción. Hizbulá, a través de Naim Qassem, afirmó respetar el alto el fuego mientras cesen las agresiones israelíes. Las negociaciones, impulsadas por Pakistán y Catar, buscan estabilizar la región, que ya acumula efectos devastadores: más de 3,884 muertos y 11,856 heridos según el Ministerio de Salud Pública libanés hasta el 17 de junio, con infraestructura crítica dañada y zonas del sur especialmente afectadas.





