México y España no sólo están unidos por siglos de historia. También por el fútbol
México y España no sólo están unidos por siglos de historia: también por el fútbol, que durante décadas consolidó vínculos deportivos pese a tensiones diplomáticas. Tras el Mundial concluido, los mexicanos celebraron con fuerza a España en la final de la Copa contra Argentina, en un contexto marcado por reclamos históricos sobre la Conquista. El historiador Efraín Navarro, de la UNAM (Escuela Nacional de Estudios Superiores de Morelia), vincula la conexión con el intercambio futbolístico atlántico, que ayudó a formar y fortalecer las primeras ligas mexicanas hace más de 100 años. En el Centro Cultural de España en Ciudad de México, la exhibición de fotografías y recuerdos cobró auge esta semana, cuando España alcanzó el hito de ser campeona mundial masculina y femenina. En 1943, con la profesionalización de la liga mexicana, el Asturias fue el primer campeón. También hubo solidaridad en la guerra civil española (1936-39), y durante la dictadura (1939-1975) México acogió exiliados, incluidos futbolistas.






