Puri y sus siete hijos ya son una familia más en Siruela | Hoy
Purificación (“Puri”) y sus siete hijos, procedentes de Guinea Ecuatorial, han dado un giro a su vida tras cambiar hace dos meses Madrid por Siruela (Badajoz). En la capital convivían ocho personas en una única habitación alquilada, con rutinas condicionadas por la falta de intimidad y el coste, que rondaba los 700 euros mensuales. En Siruela, la familia dispone de una vivienda con espacio, los menores acuden a la escuela y realizan actividades extraescolares, y el día a día empieza a tener “nombres nuevos, horarios y lugares”. El proceso se activó tras un encuentro casual: Puri contactó con servicios sociales y, tras revisar diez opciones de fundaciones y asociaciones, la Fundación Madrina impulsó la búsqueda, aunque la primera alternativa en Ávila no prosperó por reformas.




