Resiliencia, pero siguen los riesgos, escribe Laura Iturbide Galindo
La economía mundial sigue avanzando pese a tensiones geopolíticas, inflación energética e incertidumbre por la aceleración de la inteligencia artificial, pero los riesgos permanecen, especialmente el alto endeudamiento de los países. En México, los ajustes de pronósticos para 2027 se movieron al alza en informes recientes de organismos multilaterales. La OCDE elevó su estimación de crecimiento del PIB de 0.8% a 1.5%; el Banco Mundial pasó de 1.3% a 1.4% y el FMI de 1.2% a 1.5%. El análisis atribuye parte del impulso a la aceleración industrial en los últimos meses—con minería, servicios aeroespaciales y componentes electrónicos—y a la recuperación de manufactura y construcción, además de exportaciones dinámicas: en ocho meses, México habría exportado 419 mil millones de dólares a Estados Unidos. También se señala estabilización de la inflación en rango objetivo y crecimiento de 2.1% en el PIB en el segundo trimestre. Persisten, sin embargo, debilidades: en el marco del T-MEC continúa la negociación por mantener el trato preferencial arancelario, luego de que Estados Unidos decidió no extenderlo hasta 2042 y cambiar a revisiones anuales. Se advierten efectos potenciales por un tipo de cambio más depreciado—estimado de 18 a 19 pesos por dólar—y por un endurecimiento relativo de diferenciales de tasas que reduciría el atractivo del carry trade. Por ello, los organismos recomiendan cautela para 2025.





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