Un pueblo de montaña es la cuna del fútbol mexicano. ¿Pero cuál?
En Mineral del Monte, México —un pueblo minero de unos 16 000 habitantes a cerca de 2 743 metros sobre el nivel del mar, al noreste de Ciudad de México— se disputan el origen del fútbol mexicano y si realmente proviene de la “Pequeña Cornualles” local. El relato más difundido señala que mineros llegados desde Cornualles (Inglaterra) a inicios del siglo XIX introdujeron el fútbol, con recordatorios en placas y comercios. Algunas versiones apuntan a que el primer partido se jugó en los patios de la mina Dolores. Sin embargo, la historiadora Sharron Schwartz sostiene que esos mineros llegaron en 1824 pero trajeron el críquet; el fútbol se formalizó en Inglaterra en la década de 1860. Schwartz ubica el primer partido registrado en México en 1889 en Pachuca, donde también se fundó el primer club.







