Juristas advierten de que las empresas aceleran el uso de la IA sin conocer todas sus consecuencias legales
La adopción de IA en las empresas avanza a un ritmo mayor que la regulación, advierten juristas y especialistas en cumplimiento. El AI Act de la Unión Europea, la primera norma integral para regular la IA, ya está en fases de despliegue, con avances que no siempre coinciden con su calendario de ejecución y exigirán a empresas y administraciones reforzar supervisión, transparencia y gestión de riesgos. Eurostat indica que alrededor del 11% de las empresas españolas ya utilizaban IA en 2024, impulsadas por herramientas como ChatGPT, Copilot o Gemini. Sin embargo, los expertos coinciden en que la adopción tecnológica supera a la adaptación legal y puede generar obligaciones regulatorias no percibidas inicialmente. Los riesgos no se limitan a multas; el mayor reto es identificar qué sistemas de IA se usan, para qué se emplean, qué datos procesan, quién supervisa su funcionamiento y qué proveedores intervienen. En el régimen sancionador se esperan casos relevantes, pero algunos especialistas señalan que las sanciones millonarias podrían cumplir un efecto disuasorio y fomentar la profesionalización del uso de IA. Marina Villalonga (Asensi Abogados) y Francisco Javier Carbayo (Deloyers) destacan la necesidad de mapear y gestionar estos riesgos desde ya.







