La euforia al miedo: por qué las empresas de Silicon Valley quieren frenar la carrera de la IA y desatan el temor en Bolsa
La alarma por posibles riesgos de la inteligencia artificial (IA) se trasladó con rapidez a los mercados. Tras el anuncio y la dimisión de un investigador de Anthropic con advertencias sobre el futuro de los modelos más avanzados, las grandes tecnológicas sufrieron una caída generalizada en Bolsa, extendiéndose desde Wall Street —con el foco en los “Siete Magníficos” (Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla)— hasta otros parqués como el madrileño y el Pacífico. En el episodio de mayor tensión, Nvidia perdió alrededor de 185.150 millones de dólares de capitalización bursátil en una sola sesión. En España, el Ibex 35 llegó a caer hasta 1%, con ACS como el valor más afectado por su exposición a la construcción de centros de datos, con un castigo superior a 1.400 millones de euros. En Asia, la Bolsa de Seúl cerró con una caída superior al 3%. El nerviosismo también influyó en el calendario corporativo: OpenAI aplazó su salida a bolsa hasta 2027. El detonante fue un tuit de Jacob Coxon el 9 de septiembre, que aseguró que ambas compañías “no están actuando de forma responsable” y que la IA podría acabar con la humanidad antes de que termine la década.






