La IA es tan grande que ahora es imposible que los inversores la eviten.
La IA es tan grande que ahora es imposible que los inversores la eviten: Apollo estima que la inversión en centros de datos explicará cerca de la mitad del crecimiento real de Estados Unidos en 2026. Según Torsten Slok, economista jefe de Apollo, la cartera tradicional 60% acciones y 40% bonos ya no refleja los riesgos reales. El problema es la concentración: las 10 mayores compañías del S&P 500 suman alrededor del 40% de la capitalización, y 9 de ellas tienen exposición directa o indirecta a IA. Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Broadcom, Meta, Tesla y Micron destacan; la excepción relevante es Eli Lilly. Así, incluso un fondo indexado al S&P 500 puede implicar más exposición a IA de la prevista. El fenómeno se replica en mercados emergentes como Taiwán y Corea del Sur, dominados por fabricantes de semiconductores. En bonos, la IA representa ~49% de la emisión neta grado de inversión y ~38% en high yield; en capital riesgo, cerca de 87% de la inversión neta de 2026 se dirige a negocios vinculados a IA.






