La IA rematerializó al mundo
La Agencia Internacional de la Energía estima que los centros de datos consumirán cerca de 950 teravatios-hora de electricidad en 2030, una cifra comparable al consumo anual de Japón. La IA impulsa buena parte del crecimiento, y ya se ve reflejo político: en julio, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, suspendió por hasta un año permisos ambientales para nuevos centros de datos de 50 megavatios o más, mientras se revisan impactos y condiciones. En paralelo, 14 estados han discutido moratorias en 2024 y más de 100 ciudades y condados las han propuesto o aprobado. El debate no solo es energético, también distributivo: quién paga la capacidad eléctrica que requieren los grandes consumidores. El texto argumenta que, lejos de “desmaterializar” la economía, la IA la “rematerializa” en forma de infraestructura física.







