La IA resuelve por sí sola problemas complejos, ¿para qué servirán los matemáticos?
OpenAI irrumpió en el mundo matemático al resolver en menos de cuatro días la ecuación de Navier-Stokes, formulada en 1845, un reto que durante generaciones mantuvo en vilo a investigadores. El anuncio reavivó el debate sobre el futuro de la disciplina y el rol de los matemáticos: Terence Tao, medalla Fields, expresó a la AFP una “crisis existencial”, mientras Steven Strogatz y Antonio Auffinger señalaron que la IA ya no suele “alucinar” y ahora puede encadenar argumentos largos. El enfoque citado diferencia a OpenAI al ceder el control a la propia IA. También se mencionó el antecedente de avances en IA que invalidaron proposiciones y la disputa por posible inspiración o plagio. A la vez, figuras como Mohammed Abouzaid advierten que la IA puede ampliar lo que se demuestra, pero no necesariamente crear nuevas ideas.





