La regulación de la inteligencia artificial avanza entre la fragmentación y el vacío legal global
La regulación de la inteligencia artificial avanza en un escenario de “fragmentación” y “vacío legal” a escala global, con marcos normativos que crecen en direcciones distintas. La Unión Europea ya cuenta con un reglamento de IA: gran parte está en vigor y es de obligado cumplimiento, con un enfoque de clasificación por niveles de riesgo y sanciones de hasta 35.000.000 de euros o 7% del volumen de negocio mundial. China desarrolla su propio entramado; en Estados Unidos el peso regulatorio recae en estados y el presidente Donald Trump rechaza frenar el sector. Al mismo tiempo, algunos gigantes tecnológicos piden estándares internacionales para seguridad. Analistas proponen un esquema comparable al de banca o aviación, y citan a España: el gobierno aprobó un proyecto de ley sobre buen uso y gobernanza que replica gran parte del reglamento europeo.






