Mathias Enard, el gran narrador de las fronteras: "Europa se ha vuelto un continente melancólico porque es incapaz de imaginar un futuro"
Mathias Enard, el gran narrador de las fronteras, desarrolla en Melancolía de los confines una reflexión sobre el tiempo, la memoria y los desplazamientos a través de Europa. El libro arranca con una visita a una amiga gravemente enferma en las afueras de Berlín, con la figura de E. como hilo conductor, y deriva en una caminata física y mental que enlaza el sanatorio abandonado de Beelitz, la batalla de Seelow, los jardines de Dahlem, la obra de Käthe Kollwitz y referencias a refugiados sirios y poetas alemanes. Aunque el paisaje sea Berlín y la historia recorra episodios europeos, el territorio explorado es “más íntimo”, vinculado a fronteras internas entre presente y pasado, memoria y olvido, consciente e inconsciente. Enard rechaza reducir la melancolía a simple tristeza: afirma que no es nostalgia ni retorno a un lugar/tiempo, y sitúa la literatura, el viaje y la memoria como formas de enfrentarse al tiempo. (Niort, 1972).






