Pasado un mes jugando frente a un monitor curvo de 52 pulgadas. Y ahora lo quiero pero no solo para jugar
El LG UltraGear 52G930B, un monitor gaming curvo de 52 pulgadas, aterriza con especificaciones enfocadas en una experiencia inmersiva y en un formato poco común: relación 21:9 y resolución 5K2K (5.120 x 2.160 píxeles), con curva 1000R. Su precio de lanzamiento es de 1.799 euros. El artículo destaca que el principal condicionante no es la potencia gráfica, sino el espacio físico: su panel mide 120 cm de ancho y requiere una profundidad de mesa cercana a un metro; con 60 cm, los extremos quedan demasiado cerca. Para el equipo de pruebas, se indica que la Nvidia RTX 4070 puede moverlo “con matices”. En diseño, integra acabado negro mate con controles mediante un solo botón tipo joystick y puertos traseros orientados hacia abajo: 2 HDMI 2.1, 1 DisplayPort 2.1, hub USB-A, además de USB-C 4 (5.120 x 2.160 a 200 Hz) y entrada/salida de auriculares. La curva 1000R se presenta como el elemento diferencial, aunque con límites derivados de la curvatura.





