Estoy en Venezuela. La situación está peor de lo que parece
“Estoy en Venezuela. La situación está peor de lo que parece”: la presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, Jiménez Sandoval, describe su regreso a Caracas tras años en el exilio, motivado por la intensificación de la represión del gobierno de Nicolás Maduro contra críticos y defensores de derechos humanos. Relata que, tras sentir que podía visitar a su familia luego de liberaciones recientes de defensores, arribó al aeropuerto internacional de Maiquetía y los terremotos ocurrieron pocos días después. Señala que los sismos más mortíferos en décadas causaron al menos 1.943 muertes, miles de heridos y una nueva devastación en un país ya afectado por una crisis económica y humanitaria prolongada. Para finales de 2025, Naciones Unidas y organizaciones independientes estimaban más de 7,9 millones con escasez crítica de alimentos, agua y atención de salud. El texto vincula la magnitud del daño con el colapso de servicios públicos y el debilitamiento de redes civiles de rescate, planteando que la tragedia natural no era inevitable en su escala.






