Orgullo: otra vez una protesta
La prohibición del Orgullo de Estambul el 28 de junio reactivó una protesta que llevaba 12 años enfrentando restricciones en Turquía, según el análisis de Inés M. Pousadela, directora de Investigación y Análisis de Civicus. En Estambul, la policía antidisturbios acordonó la plaza Taksim con barreras de hierro e impuso la prohibición de concentraciones durante el fin de semana. Los manifestantes continuaron avanzando por calles laterales cuando eran dispersados. Al final del día, la policía había detenido al menos a 50 personas, incluido un periodista. El artículo sostiene que, aunque la homosexualidad no es ilegal en Turquía, el Estado castiga la visibilidad mediante prohibiciones con el argumento de “moralidad pública”, bloqueos de cuentas en redes sociales de organizaciones LGBTI+ y juicios por “obscenidad”. Pousadela vincula el retroceso global a alianzas entre poder político y conservadurismo religioso, además de presiones económicas o políticas y dinámicas de chivos expiatorios contra minorías.






