El Aeroclub de Badajoz proyecta el primer museo de la aeronáutica ligera de Extremadura | Hoy
El Real Aeroclub de Badajoz, con 60 años de trayectoria, impulsa su primera jornada de puertas abiertas el próximo domingo en el campo de vuelo Casimiro Patiño, en un sector circular bajo espacio aéreo controlado por la Base Aérea de Talavera, cerca de la frontera portuguesa. Volar allí exige autorización previa de la torre, por lo que ningún ultraligero puede despegar sin permiso. El recinto se ubica en una finca accesible desde la carretera de Valverde de Leganés, a unos 18 km de la capital pacense. La entidad, con 75 socios y ocho aeronaves ligeras, proyecta construir nuevos hangares y crear el primer museo de aeronáutica ligera de Extremadura, aprovechando los espacios que queden libres. La pista y el acceso responden a reordenamientos para evitar la cañada real.





