Festejó su cumpleaños 61 ante 800 invitados y al día siguiente se internó en un convento: la millonaria que se convirtió en monja
Festejó su cumpleaños 61 ante 800 invitados y, al día siguiente, entró en un convento: la historia de Ann Russell Miller refleja un giro extremo desde la vida social y la filantropía hacia la clausura religiosa. Ann Russell Miller cumplió 61 años el 30 de octubre de 1928 y organizó una última gran celebración con 800 invitados, tras lo cual decidió ingresar a un convento. El relato sitúa el cambio de vida como una búsqueda de silencio y despedida del mundo, después de décadas de una vida marcada por privilegios, viajes y herencia familiar. Nacida en San Francisco, su padre Donald fue presidente de Southern Pacific Railroad y su madre Louise Herring estaba vinculada con los dueños del banco Wells Fargo. Tras la muerte de su hermana Donna por leucemia, quedó como hija única y creció en entornos católicos de élite. Ya desde los 9 años mostró vocación religiosa y, en la adolescencia, comunicó su decisión a su familia.




