Líderes del G7 dudan que el Estrecho de Ormuz reabra tan rápido como promete Trump
El Estrecho de Ormuz, ruta estratégica por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial, podría reabrirse de forma más gradual de lo prometido por Trump, según las discusiones paralelas a la cumbre del G7. Aunque el presidente afirmó que la navegación volvería a estar operativa para este viernes, los aliados europeos dudan de ese plazo y exigen claridad sobre lo acordado antes de comprometer misiones de desminado y patrullaje. Un alto funcionario indicó serias divergencias para alcanzar una posición común respecto a Irán y pocos esperan un comunicado conjunto. Giorgia Meloni condicionó su aporte a un cese de hostilidades en Líbano. En la administración también se advierte que el tráfico tardará en normalizarse, quizá hasta dos semanas para recuperar volúmenes previos a los ataques de EE. UU. e Israel; aún quedan minas por retirar. El memorando propone un estrecho abierto sin peajes por 60 días, objetivo para incorporar en un acuerdo definitivo. Aunque se habló de una reapertura provisional, el texto completo no se ha publicado; podría difundirse en los próximos días, con el vicepresidente JD Vance representando a EE. UU. en la firma en Suiza.







