La guerra de Colombia, México y Brasil a los drones que usan los criminales
Colombia, México y Brasil enfrentan un reto creciente con drones usados por actores armados y criminales, que no solo los adquieren, sino que adaptan tecnología comercial para aumentar su capacidad. Los cuadricópteros y drones FPV pueden comprarse en mercados de consumo por montos que van de US$600 a US$1.200 en Colombia y México y, posteriormente, equiparse con cámaras de vigilancia, explosivos o granadas. En Colombia, según ACLED, el número de municipios afectados por ataques con drones pasó de 12 en 2024 a 41 en 2025, mientras que los ataques ilegales subieron de 38 a 149. El gobierno impulsa el Escudo Nacional Antidrones, con una inversión proyectada de US$1.680 millones, anunciado el 16 de enero, en fases iniciales. También se endurecen controles de importación.






