Recuperación y expectativas, escribe Pablo Álvarez Icaza Longoria
El crecimiento económico vuelve a ser un foco político por su impacto en finanzas públicas, pobreza y estabilidad macrofinanciera. En el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la tasa media anual del PIB fue de 0.80% y la narrativa oficial llegó a cuestionar el crecimiento como termómetro del bienestar. En el gobierno actual, la preocupación es que la reducción de pobreza podría frenarse si no se reactiva la economía. El 2025 inició con debilidad: el PIB creció 0.5% (cifras revisadas) y para 2026 se proyecta 1.2% y no el 2.3% estimado por SHCP. En 2025, la economía evitó contracción gracias al sector informal (PIB +2.3%), mientras el formal cayó 0.1%. Al 30 de julio se dieron a conocer cifras del segundo trimestre de 2026: el PIB avanzó 1.5% vs. el primero y se revisaría al alza anual. Aun así, RAIAVL reportó producción -2.2% y exportaciones -9.7% en 2026; IMSS restó 29,823 asegurados en julio (-0.1% interanual).







