Routine Flight Took to the Sky Over Hawaii. Then Its Roof Ripped Open.
Aloha Airlines Flight 243, en un vuelo rutinario entre Hilo (isla de Hawái) y Honolulu el 28 de abril de 1988, sufrió una falla estructural en pleno vuelo que arrancó una sección del fuselaje. Poco después de su salida, cuando el avión volaba a unos 20 minutos y alcanzaba su altitud de crucero, un destello de luz y vientos intensos hicieron que el avión perdiera presión. La sobrepresión fallida provocó que parte del fuselaje se rasgara por corrosión, dejando filas iniciales expuestas al cielo abierto; la tercera tripulante, Clarabelle “C.B.” Lansing, desapareció. Hubo pánico, comunicación cortada y una oxigenación inutilizada. Aun así, el avión aterrizó en Maui con una sola víctima mortal, aunque se determinó que el fuselaje no se inspeccionó a fondo.







