Barcos encallados y comunidades aisladas ante la drástica bajante del río Negro en Brasil
La sequía en la Amazonía brasileña sigue reduciendo drásticamente el caudal del río Negro, dejando vastas zonas con bancos de arena y provocando el encallamiento de embarcaciones entre Novo Airão y Manaos, en el estado de Amazonas. En el archipiélago de Anavilhanas, el agua que antes sostenía las quillas ahora desaparece en kilómetros de arena. Esto afecta el turismo, dificulta el traslado de pasajeros y paraliza el transporte de mercancías, aislando comunidades ribereñas. En Novo Airão, el buque de pasajeros “Comandante Bob” permanece varado en la playa del Camaleón. En Manaos, el nivel ronda los 16,50 metros, más de dos por debajo de inicios de octubre. El fenómeno de El Niño amenaza con mantener lluvias bajo lo habitual hasta fin de año.







