Crónica desde Gallipoli: Viaje submarino a la Primera Guerra Mundial
En 1915, durante la campaña de Gallipoli, el Imperio otomano repelió el intento de invasión de británicos, franceses y australianos, y los aliados decidieron retirar sus fuerzas: para evitar que los barcos quedaran en manos enemigas, los vaciaron y hundieron a lo largo de la costa. Con el paso del tiempo, decenas de restos quedaron bajo el mar Egeo del norte. En la actualidad, un proyecto impulsa un parque acuático submarino como “museo” de la batalla y de los Dardanelos. A unos 15 metros de profundidad, el HMS Louis —un barco británico que estuvo solo dos años a flote— descansa entre corales y peces. En la provincia se registran 29 puntos de inmersión y 29 barcos, incluidos un buscaminas, lanchas de transporte, destructores y un hospital de campaña. También se emplea protección catódica para frenar la corrosión.






