El garruchero que quiere que pierda España
El garruchero que quiere que pierda España centra la atención en el banquillo belga de la Copa Mundial, con Rudi García, de 61 años, presente en Los Ángeles como entrenador durante los cuartos de final. El artículo lo describe como francés de pasaporte y español por ancestros, con vínculos familiares en Garrucha (Almería) y la herencia de sus abuelos, José el Diegote y José el Francés. Tras su trayectoria como futbolista —incluido el Sedán en segunda división— pasó a los banquillos: Lille, Roma, Lyon y Marsella, entre otros, y también el Al-Nass saudí. Hoy, su papel competitivo es preparar la estrategia para “frenar a Lamín” o arrebatar el balón a Rodri. Aunque quiere que su equipo gane, cada verano regresa a Garrucha y recuerda a su padre fallecido, mientras el duelo se vive en un estadio de referencia con cámaras internacionales.







