La crisis de acceso al agua en Puerto Rico no es nueva: "Dependiendo la región son los problemas"
La crisis de acceso al agua en Puerto Rico no es nueva y responde a una acumulación de factores que van desde el mantenimiento deficiente de sistemas hasta la falta de inversión para dragado de embalses y educación ciudadana sobre la conservación. En Puerto Rico, la problemática varía por región: zonas como el suroeste y el Valle de Lajas reciben menos lluvias, lo que agrava la escasez, y ha generado oposición al megaproyecto Esencia en Cabo Rojo por usar recursos ante un déficit local. El dragado de embalses es clave para el almacenamiento y la respuesta ante sequías; la falta de inversión reduce la capacidad de almacenamiento en más de la mitad. Carraízo y Río La Plata abastecen a la mayor parte de la población; Carraízo presenta históricamente problemas de dragado que aumentan turbidez y sedimentación. En marzo, la gobernadora Jenniffer González y el presidente de la AAA anunciaron la culminación del dragado de Carraízo con 106,8 millones de dólares en fondos federales, algunos obligados por FEMA. El tema persiste y exige atención sostenida para garantizar suministro confiable.




