Un lote de sardinas del Atlántico llegó a una planta de procesado con extraños quistes blancos. Al abrirlos, los científicos encontraron millones de esporas de un parásito nunca visto en esta especie
Un equipo de la Universidad de Navarra identificó por primera vez en la sardina común (capturada en aguas del Atlántico) un microsporidio del género Glugea, hallado durante el procesado comercial de un lote. Los investigadores observaron quistes blanquecinos y frágiles en la cavidad visceral, de entre 5 y 20 milímetros, que albergaban millones de esporas. El trabajo, publicado en la revista Life, combinó microscopía óptica, estudios histológicos, microscopía electrónica y análisis molecular. Aunque comparte rasgos con especies conocidas del género, presenta diferencias suficientes como para considerarlo no descrito antes. Los autores no asignaron aún nombre definitivo y señalan que no hay evidencia de riesgo para salud humana, pero recomiendan reforzar la vigilancia por posibles efectos ecológicos.






